lunes, 1 de febrero de 2016

Fosa


"Humo. Negro y espeso. Callejones torciendo entre paredes de metal y óxido. Cables colgando sobre mi cabeza,peligrosamente.
Vapor y humedad. Voces que bajan desde las ventanas desvencijadas. Risas de niños,llantos,quejidos.
El sonido de mis botas aplastando el agua mugrienta de los charcos al caminar.
Por allá a lo lejos,un motor,una bobina o uno de esos trastos mecánicos de la vieja escuela.
No se a donde me dirijo esta noche. Ni siquiera estoy seguro de que sea de noche. He vendido mi reloj para comprar algo de alcohol. Sabe a orines,pero nada mejor existe en este basurero.
La gente prosigue su rutina como si nada. Y es lógico. Nadie sabe. Solo yo lo se. Y hubiera preferido ignorar.
La ignorancia de que el Infierno existe, nos provee de todos los placeres en vida. Nos vende ilusiones.Ahora es tarde.
Lo se todo. Lo que nadie imagina ni en sueños.
Muchas veces había sospechado,pero creía que solo eran locuras mías. El stress del trabajo y toda esa mierda psicológica.
Pero me equivocaba. Era un sentimiento acertado,o al menos bien encaminado.
Lo intuía. Estaba en el aire. En cada rincón.
Esta ciudad no es una ciudad protegida. No es el ultimo bastión de la humanidad para salvarse de la extinción. Nos mintieron. No estamos bajo tierra,seguros de toda esa radiación en la superficie. No.
Somos unos malditos condenados. La lacra mas aborrecida por los grandes señores de la guerra. Somos escoria. Un puñado de grasosas sardinas enlatadas. Ahora lo veo todo mas claro.
Todas aquellas miserables almas que buscaron refugio, están aquí conmigo. Fui un idiota.
Pero ya es tarde.
Nadie puede detener esta inmensa fortaleza de metal. Nadie. Hemos sido lanzados al inmenso espacio,a la deriva. Este es nuestro Infierno. No. Solo el mio. Porque yo soy consciente de todo. Estuve tentado de correr por toda la ciudad,como un desquiciado mental, revelando a los gritos esta verdad,pero de nada serviría. Nadie va a creerme. Nadie quiere creer. Uno tras otro van muriendo como moscas. Mueren, desaparecen de este mundo,sin enterarse de que jamás verían el sol de nuevo. Y aun así,o quizás por ello, se iban felices,satisfechos.
Oh Dios mio! Que injusticia.
Cuando mas necesitaba saber,no me lo permitían. Ahora que es mucho mejor ignorar,todo me es revelado.
He pensado en lanzarme al vacío en el centro de la ciudad. Allí en la fosa de los enamorados. Seria irónico. Allí fue donde la conocí. Allí fue donde ella dio su salto. Incluso saltó sin saber esto que yo se. Que extraño resulta todo. Cada quien ve su propia pesadilla en cada cosa. Yo no entendí su locura. Ahora nadie entendería la mía.
Estoy junto a la fosa. Es como un enorme agujero de gusano. Se oye el viento ascender a través de su oscura garganta. Miro hacia abajo y me hipnotizo con sus hileras de luces rojas. Es como una puerta hacia la libertad. Ahora voy entendiendo que vio ella antes del salto.
No tengo miedo. No. Sino dudas y expectativas. Se que de seguir en esta nave nunca seré dichoso de nuevo. Siempre llevare conmigo esta certeza de que navego en un inmenso ataúd hacia ninguna parte.
Ahora comprendo lo que ella me solía decir.
"No vislumbro un futuro. No soporto la angustia de no poder ver mas que mis huesos astillados y mi carne marchita. Si no puedo ser algo mas,no entiendo mi existencia. Preferiría ignorar todo. El universo,la miseria,la esperanza. Todo. Incluso olvidarte. "
Siento una enorme paz. Es esto un vestigio de la felicidad?
No lo se. Doy el primer paso. El suelo tiembla bajo mis pies.
Es tan bastardo el destino. Al parecer,llegamos al agujero negro antes,mucho antes de lo que imaginaba.
Dios me odia tanto,que no me va a permitir gozar de la partida a mi modo. Definitivamente me detesta.
Puedes irte al Infierno. Ahora es tarde. Veo a la gente correr despavorida. Es tan cómico.
Me siento en el mismo banco donde la vi por primera vez y río. Como un loco. Y a nadie le importa. Todos huyen por su vida,sin saber que no hay a donde huir. Al final,saber la verdad me ha salvado. Voy a ser el ultimo que va a morir feliz.
Esta mezquina felicidad de saber que todo el mundo se va al mismo sitio. Un infierno justo para cada uno de nosotros. Pecadores e inocentes por igual.
Río como nunca antes he reído.
Los muros crujen, saltan chispas de colores.
La muchedumbre grita,solloza.
La muerte inesperada es tan cómica.
Veo la fosa por ultima vez.
La veo. Su cabello rubio, sus tacones altos. Cayendo.
Y oigo su risa demencial. 

Ahora comprendo. "

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