Sapiencia

"La vida es tan curiosa y sorprendente. Me hablaban de la omnipotencia de Dios cuando era monaguillo, y entonces solía fantasear con subir algún día hasta el Cielo y pararme junto al trono divino y, desde el Parnaso celestial, observar la mundana existencia del hombre y comprenderlo todo, revelar sus secretos y los misterios de su ser. Sin embargo descubrí, pasados los años, que no es posible entender al hombre observándolo desde la cima. Cuando la fortuna me arrojó al pozo de los desahuciados, en medio del caos urbano de mentes rotas y almas quebradas por la miseria mas ruin, fue cuando vislumbré. Ahogado en la opresiva soledad de un recoveco sucio,entre ratas y cucarachas que eran,unas mañanas compañeros y algunas noches, mi cena, sospeché. Mirando desde abajo,muy abajo, en la fosa última, esa fosa que precede a la tumba,que huele igual o peor, que es aún mas fría porque el cuerpo siente y sufre y duele, duele de dolor y también de tristeza amarga con olor a vino rancio y pan podrido; ahí mirando creí entender. Entender que no se puede entender al hombre desde un palco; no. No puede entender Dios al hombre porque Dios no siente frío, no siente la ausencia de quien ayer te hablaba de fútbol,de sueños, de prosperidad o de sexo,o acaso de los hijos que se olvidaron de él, y hoy se fue embalado en una bolsa negra hacia quien sabe donde. No puede Dios entender al humano corrompido,destruido por la mandíbula de cemento que lo mastica y le tritura los anhelos de amar ,de ser amado, de saberse necesario. No. Yo comprendí,ahi tirado tantas noches,en mi reguero de baba y orines y alcohol barato, que solo se puede descubrir la naturaleza del hombre desde el piso, desde el suelo infestado de parásitos y bacterias y suciedad. Solo estando en la densa penumbra agobiante de la nada misma, donde una moneda es oro y una colilla es orgasmo y un gusano es comida, se puede entender. Porque los condenados que habitan el infierno, entienden a los probos que disfrutan del Paraíso. Porque son capaces de ver luces y sombras, y el hombre es mas sombra que luz. Y la sombra del hombre nunca desaparece, pero se oculta mas, porque esa sombra le recuerda de donde venimos. Cuán extraña es la vida,donde necesitamos hundirnos para aprender sobre nosotros mismos. Porque no hay quien,naciendo en cuna de oro, haya podido explicarme esta locura que me corroe. Y sin embargo, cuando toqué el fondo mismo de la ignominia, ante mis ojos roídos todo me fue revelado. Hoy entiendo al hombre, aunque solo sea una sombra gris pegada a la pared cuando pasa la gente a mi lado. Un graffiti borroso y deforme, sin sentido. Aún así, yo sé sobre los hombres mucho mas que Dios."

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